Debemos crear tramos de misericordia. Hoy se habla mucho de crear redes de solidaridad… también a menudo decimos “trabajar en la red” Añadamos ahora espacios, crear tramos de misericordia…Ir alargando ese espacio de misericordia que es lo que nos puede salvar. No se puede vivir ya al margen de la misericordia. Cuando esta falta comenzamos a desbarrar y a endurecernos. Y entonces aún la cercanía respecto al otro se vuelve indiferencia y vamos creando heridas aún en mayores… San Francisco lo dice bien claro: “donde hay misericordia no hay endurecimiento”.
Los que practican misericordia son como “el paso de Dios” en la historia… van abriendo caminos … estos que practican la misericordia son ante las situaciones límites que a veces nos toca padecer como el futuro de esperanza… porque la misericordia es emprendedora… inicia nuevos caminos desde la energía del corazón. La gente, nuestra gente, demanda hoy de nosotros más humanidad … más misericordia. Esta humanidad solo tiene salida si se le inyecta misericordia, que es relación, acogida y perdón.. es el regalo que. Dios nos sigue haciendo a través de los misericordiosos.