Cuando un NO puede ser en verdad una palabra
⛓ liberadora, debemos decirla sin miedo 😟, con fuerza y decisión. Él NO es siempre sinónimo de liberación cuando se emplea ⚖ convenientemente. – Digamos NO a todo lo que destruya o degrade 🤐 a la persona, porque esta es el centro de la ☄ creación. – Digamos NO a una sociedad que canoniza 💔 el egoísmo y se aleja de la solidaridad, porque esta no es la sociedad justa y humana ⛪ que Dios quiere. – Digamos NO a un mundo ecológicamente 🌚 herido, porque eso constituye una ofensa al Dios creador 🌎. – Digamos NO a una sociedad dañada por la 👎🏼 corrupción, porque esta es siempre una grave injusticia contra los derechos 🤝🏻 fundamentales de la persona. – Digamos NO a una globalización 💰 económica que solo 💸 favorece a los más ricos, sin permitir el auténtico desarrollo de los pueblos más marginados. – Digamos NO a los nacionalismos 🇻🇪 intransigentes que no reconocen más mérito que el propio y cierran las puertas a los pueblos y culturas que no son las 🎼💃🏻”suyas”