Para el criterio de los hombres no es rey que pierde la vida sino el que tiene la audacia de quitar la vida. El que vence a los enemigos y se levanta un monumento sobre las ruinas de los adversarios… si no se puede salvar a sí mismo ¿cómo tiene la pretensión de querer ofrecer la salvación a los demás? Lo de Jesús es más bien grotesco… sin embargo para nosotros, Jesús es verdaderamente lo que se pretende indicar con el símbolo de Rey… es la suprema dignidad… la máxima representación. La fuente de lo más importante que adorna al pueblo… el logro definitivo del ser hombre… esta por encima de todos… esta unido indisolublemente a Dios…a pesar de ser también hombre.
Los judíos y los romanos no tienen sensibilidad para descubrir el significado y el acontecimiento que encierra la vida y muerte de Jesús. Solo el malechor que esta junto a él en la cruz descubre lo que está pasando en la muerte de Cristo. Jesús en la cruz llega a ser el eje de toda la humanidad. Y esto por camino desconcertante distinto del que esta establecido entre los hombres para triunfar y ser proclamado el primero… Reina en la cruz.
El servicio hasta la muerte se salva… perdiéndose se encuentra. El servicio por amor le hace a Jesús soberano de sí mismo y tener la experiencia de la libertad que da el amor. Es libre internamente y libre en su entorno. Por eso es libre para arriesgar y entregar su vida. Nadie se la quita aunque lo asesinen. Él la entrega libremente decide seguir siendo fiel a Dios y a los hombres. ¿Cuál es la postura más humana ante Cristo crucificado, la postura de los soldados que se burlan de él o la oración del malhechor que le grita ¡Acuérdate de mi!