El mundo actual está escaso de buenas noticias. Estamos inundados con noticias desalentadoras: catástrofes, violencias, terrorismo, guerras… Pero un año tras otro nos llega desde Belén de Judá la noticia más trascendental: “Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor“. Una inmensa ola de esperanza ha inundado la tierra. Ahora ya es posible la libertad, la paz, el amor porque la “Palabra de Dios se hizo hombre y acampó entre nosotros“. Navidad es la Buena Noticia del Enmanuel.
“Dios con nosotros“. Dios se ha hecho nuestro vecino. El hombre ya no es un ser solitario. La fraternidad universal ya no es una utopía porque Dios es Padre y todos somos hermanos. En la gruta de Belén ha nacido la Palabra que responde a nuestras preguntas más hondas. De momento es un infante, uno que no habla… habla con su sola presencia, su pobreza… su fragilidad. Pero cuando se ponga a hablar sus palabras serán esculpidas en el Evangelio. En la gruta de Belén todo respira humildad y pobreza: el niño envuelto en pañales recostado sobre paja de un pesebre, la Virgen Maria, José, el silencio ungido de misterio… Dios hubiera podido nacer como “un invencible guerrero que vence y aplasta. Sin embargo ha preferido ganarnos por el corazón acercándose bajo la figura que más atrae y más confianza inspira: la de un niño… un ser indefenso.. Si desde hoy no somos más humanos… si no somos más serviciales.. más solidarios con los pobres…si no reflejamos en derredor nuestro la bondad y el amor de nuestro Dios, no podemos celebrar la Navidad. ¿Estamos dispuestos a cavar una fosa para enterrar nuestro egoísmo y cultivar un jardín con una puerta abierta al amor fraterno?
Si es así estamos ya preparados para celebrar la auténtica Navidad. FELIZ NAVIDAD.