Y cuándo no puedes perdonar?… Suelen ser pocas veces. Pero se dan situaciones en las que cuesta perdonar.. y se llega a no poder perdonar… Ocurre también al revés, que alguien no nos perdona plenamente. A pesar de reconocer el error en el que incurrimos… a pesar de pedir perdón por algo en lo que te equivocaste…quedarás con esa mancha para siempre. Te quedará la gran pena de no alcanzar el perdón. Es una experiencia dolorosa, que puede ocurrir… Pero no podemos forzar el perdón… Hay que dejar que el otro actúe en libertad.
En estas ocasiones solo nos queda dejar nuestras vidas en la mano de Dios.. Es el único que juzga rectamente. En él el juicio toma nombre de acogida incondicional… perdón sin condiciones… justicia verdadera… Leemos en San Francisco de Asís: “Que allí donde haya ofensa, yo ponga perdón”. Aprender a poner perdón es una asignatura que nunca aprobamos totalmente… y debemos repasarla continuamente desde la infancia hasta la ancianidad. Algunos santos sufrieron estas circunstancias… y lo pusieron en manos de Dios: “lo que no pudimos perdonar plenamente, haz tú, Señor, que plenamente lo perdonemos”.
Fácil no es… pero… si queremos que nos perdonen a nosotros…?
Puede darse que no perdonamos, porque aveces los resentimientos son imperceptibles ,pero los hay. La señal es que algo me molesta de esa persona.